Los antiguos mayas tenían una gran veneración a Ix Chel, diosa de la luna, las mareas y la fertilidad. Cada año hacían un peregrinaje para visitarla en su principal santuario, ubicado en Cozumel. El punto principal de partida era Polé (hoy Xcaret) y cruzaban hasta allá en canoas de madera.
Esta práctica desapareció con la llegada de los españoles y hoy, despues de 500 años, es recreada por el parque Xcaret, en estricto apego histórico hasta donde es posible averiguar cómo se vestían los mayas, cómo eran sus rituales, sus danzas, su música, sus ofrendas y sus canoas. |