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Antigua Travesía Sagrada Maya: Historia

La Travesía Sagrada Maya es un ritual que realizaban los pueblos mayas remando con sus canoas hacia Cozumel, con el fin de rendir culto a la diosa Ixchel.

Un viaje al pasado

Desde hace más de mil años, en estas tierras mayas, se realizaba anualmente el ritual de adoración a la diosa, que iniciaba días antes en el mercado conocido como Kii’wik, sitio en el que se comercializaban los diferentes productos destinados a "la ofrenda" de la diosa.

Eran días de fiesta donde valientes canoeros se preparaban para realizar la Travesía Sagrada Maya y obtener para el pueblo entero los favores de la diosa fértil.

La diosa Ixchel

Conocida como Ixchebelyax, Ix Hunic e Ix Hunieta, esta deidad regía los aspectos de la fertilidad, la salud, el agua y la vegetación y era considerada inventora de la pintura y el tejido. La representaban con las características de la luna, esto es, como una deidad joven que emula a la luna llena; como una anciana, asociada a la luna menguante; o con el ojo cerrado, es decir, muerta, representando a la luna nueva.

La importancia religiosa del mar Caribe en la Travesía Sagrada Maya

El mar Caribe era de gran importancia para la cultura maya, pues era considerado fuente de alimentación, transporte y, al igual que los cenotes, señalaba la entrada a Xibalbá, el inframundo. Así, la travesía marítima implicaba una transición al más allá. Destacan dos lugares como puntos de partida y arribo de las travesías de los antiguos mayas: Polé (Xcaret) y Cozumel.

La importancia de Xcaret (antes Polé)

Xcaret es un sitio arqueológico antiguamente llamado Polé, perteneciente a la provincia del Ekab, un poder confederado donde principalmente producían sal y exportaban copal o pom (incienso), frutas, miel y cera. El nombre de Polé viene del maya yucateco Polé, derivado de la raíz p'ol, que implica "mercadería" y "trato de mercaderes”.

Se menciona a Polé (Xcaret) en el Chilam Balam de Chumayel, como punto de partida de los itzaes o tantunes. Fueron grandes sacerdotes y comerciantes, el mismo apelativo Itzá, “brujo de agua”, hace referencia a su condición de sacerdotes. El destacado mayista Eric Thompson se refirió a ellos como “los Fenicios del Nuevo Mundo”.

Polé fue también un puerto de abrigo para la navegación marítima, sitio fundamental para la red comercial del período posclásico y principal puerto de embarque de las peregrinaciones a Cozumel con el propósito de adorar a Ixchel.

La importancia de Cozumel

Cozumel, antes llamado Kuzamil, era sede de los itzaes, tantunes o mactunes (los de la puerta de la profecía) debido a que la estatua de Ixchel (diosa de la luna) u oráculo hecha de barro, era hueca con una puerta secreta por la parte posterior por donde el sacerdote o chilam penetraba a dictar el oráculo de la diosa.

Kuzamil (hoy en día, Cozumel) se destacó como sitio de peregrinaje junto con Tulum y Cobá, adonde acudían comerciantes y peregrinos de toda la península para rendir culto a Ixchel, la diosa maya de la luna, del tejido, de la fertilidad y del buen parto entre muchas otras advocaciones.

La importancia de Playa del Carmen (Xamanhá)

A su vez, el poblado de Xamanhá (en la actualidad Playa del Carmen) que en maya significa "Agua del norte", fue el puerto de embarque de las peregrinaciones mayas por más de 1,000 años. Al llegar el ocaso de la cultura maya, se convirtió en el primer asentamiento de principios del siglo XX, una comunidad de pescadores y productores agrícolas.